Un fuego balcanico consumió a Nadal, Murray dejó afuera a Ferrer

PARÍS /  Desde el Este de Europa llego un nuevo rey. Es que un fuego
balcánico encendido por el “león serbio” Novak Djokovic acabo con el
reinado de quien fuera por mucho tiempo el rey de la arcilla. Fue inapelable,
destrozo por donde se lo mire, y así como ayer paso con el mejor de la
historia “sir Roger” hoy otra era se termina de asentar en los anales de la rica
historia parisina. Ya lo del serbio es descomunal,  los adjetivos escapan a lo
terrenal. El Nº1 del mundo derroto al español Rafael Nadal (7º) por 7/5, 6/3 y
6/1 y está en semifinales de Roland Garros. En el otro cruce de 4º de final  el
escocés Andy Murray (3º) venció al español David Ferrer (8º) y es el cuarto
pasajero en semifinales en la arcilla parisina. Ya esperaban, en la otra  semis
el suizo Stan Wawrinka (9°) y el francés Jo-Wilfried Tsonga (15°). Un dato no
menor Nole le gano los últimos 6 partidos de los 7 jugados, a Rafa, con el
plus de ser su 1º victoria acá en Roland Garros.
Y desde el vamos dominio eslavo, en 16 minutos, arranque 4-0 para Djokovic
que ganó 16 de los primeros 20 puntos. A partir de ahí, recuperación del
español que bajó el número de errores no forzados: 4  juegos en fila,
incluyendo dos quiebres, para ponerse 4-4 Pero  en el 10º game, el serbio
tuvo 3 set points desde la devolución pero no lo pudo cerrar hasta llegar al
12º  donde tuvo otros tres concretando un passing shot que el español no
pudo dominar: 7/5 para Djokovic. El 1º set en casa para inclinar la balanza.
El 2º parcial mostro mayor regularidad, con ambos dominando con sus cartas
desde su servicio, sin dejar lugar a break points…. hasta que llegó el 8º
game. Ahí sí, el número uno del mundo volvió a mostrar dominio desde la
base para concretar el primer quiebre del set y servir para el parcial: 6/3 para
Djokovic. Punto de inflexión en el partido.
Ya en el 3º quiebre rápido del serbio, dominando en velocidad y con la
confianza lógica de estar 2 sets a 0. El dominio se acentuó al punto de
arrancar de forma muy similar al primer set: 4-0 y camino allanado a las
semifinales, consumado con una doble falta del de Palma de Mallorca
superado en todos los aspectos. Y sin dudas en el primer match point: 6/1
para Djokovic.
Nole el mejor jugador de la actualidad, llegaba con 5  títulos en el año,
incluyendo el Abierto de Australia y 4 de los 5 Masters 1000. Tiene récord 40-
2 en la temporada y lleva un invicto de 27 partidos. Del otro lado, Nadal ya
llegaba con su peor marca en una década, con apenas un torneo ganado en
2015.  Y como si todo esto fuera poco Nole además, logró vencer a Nadal por
primera vez en este torneo, luego de seis frustraciones.
El serbio va camino a ganar su primer Roland Garros, teniendo en cuenta que
perdió aquí las finales de 2012 y 2014. Así, sería el 8º hombre en lograr el
Grand Slam de carrera. Para Nadal, mientras tanto, esta derrota le supone un
descenso peligroso con caída hasta el Nº10 del mundo (defendía el título) y
riesgo de seguir bajando si Tsonga suma otra victoria.
El  serbio ahora jugará en semifinales con otro Top 10: Andy Murray que
supero a David Ferrer en 4 sets y también se metió entre los cuatro.
Fue un 7/6, 6/2, 5/7 y 6/1 para el escocés en un match de 3hs 20, en el que
nunca pareció peligrar su victoria. De hecho, en el tercer parcial estuvo 3-0
arriba y tuvo un match point. Si bien no pudo cerrarlo, no bastó para la
remontada necesaria del valenciano.
El británico ahora acumula una racha de 15 partidos sin derrotas, todas en
clay, y alcanzó su segunda semifinal al hilo en París. En tanto, el español
quedó lejos de la final de hace dos temporadas.
Un rápido análisis hablaba de previa, pues si bien todos los focos estaban
puestos en la Philippe Chatrier donde se disputaba el partido del año entre
Djokovic y Nadal. Aquí  en la Suzanne Lenglen  una buena dosis de
expectativa se percibía, y es que también se vestía de gala para recibir a dos
de los mejores tenistas de la temporada. Andy Murray y David Ferrer
protagonizaron un entretenido encuentro de cuartos de final en el que el
“escocés  volador”  terminó venciendo y así consiguió el pase para las
semifinales de Roland Garros. Murray, imbatido en este 2015 sobre polvo de
ladrillo, se cruzara ante el número uno del mundo y máximo candidato al
título, Novak Djokovic.
El primer set tuvo un comienzo más propio del tenis femenino que del
masculino, ambos jugadores se rompieron los 3 primeros saques y
mostraron mayor solidez devolviendo que al servicio. Hasta que se acomodó
el asunto, los dos tenistas estaban tanteándose e intentando imponer cada
uno su ritmo de pelota. Sobre todo, probar de dominar al rival para no tener
que sufrir una embestida e ir atrás en cada punto.
Ferrer lo logró a lo largo de casi todo el 1º set. Por momentos, era el que
llevaba la iniciativa de los puntos, el que mandaba, el que repartía palos de
lado a lado y el que acosaba al escocés. Murray, en los momentos que podía,
también tenía la iniciativa y se metía dentro de la pista para apretar. Sacó 5-4
para llevarse el set pero Ferrer le rompió en cero, remontó y se puso 6-5
arriba. Allí tuvo dos pelotas de set que no supo aprovechar. La igualdad era
máxima y pese a los altibajos el partido, este caminaba  directamente a la
muerte súbita.
Allí, Ferrer falló un tiro increíble con el 0-2 abajo que lo dejó tocado
mentalmente. Con toda la pista ganada y a tan solo dos metros de la red,
erró una volea de derecha directamente al corredor que le hizo maldecirse
durante varios puntos. Murray tomó ventaja y no la desaprovechó. Se metió
el tie-break y el set en el bolsillo y a partir de aquí la historia cambió.
Es que Murray empezó a tener el control absoluto del partido. En el 2º set se
mostró como una roca, un muro impenetrable desde el fondo de la pista.
Corría, luchaba, se metía a pegar dos metros dentro de la pista y atosigaba al
alicantino que no podía ni respirar. En poco más de media hora, Andy se
imponía por 6/2 conectando 12 tiros ganadores y apenas 4 errores no
forzados en todo el set. Murray era un gladiador más y mostraba al mundo
entero por qué es el hombre que no perdió un solo partido sobre polvo de
ladrillo en toda la temporada.
Del otro lado el “espadachín de la armada” no bajaba  los brazos pese a estar
dos sets a cero en contra y teniendo un Everest del otro lado. Para colmo se
colocó 0-3 abajo en el tercer set. Sin embargo, seguía manteniendo la
compostura y luchando por una oportunidad. Emparejó ese parcial con
mucha valentía, con un alto nivel de tenis y con la convicción de que podía
tomar el control de los puntos si volvía a ganarle unos metros  a la pista. Se
animó, se la creyó y tras levantar breaks  en contra y punto de partido fue a
morder al escocés que se llenó de dudas cuando vio que la victoria estaba
cerca.
El español dio vuelta la tortilla y de estar a una pelota de la ducha pasó a
llevarse el tercer set. Resucitó de debajo de las piedras y pegó la sorpresa en
la Suzanne Lenglen que estaba ansiosa por ver más tenis. 7/5 para Ferrer y el
partido entraba en un rumbo desconocido. Sin embargo, la gasolina se agotó
en el 4º set, David perdió chispa en las piernas, la frescura del comienzo se
iba diluyendo y Murray aprovechó para volver a disfrazarse de roca.
Nuevamente, como en el segundo set, cometió solo 4 errores no forzados,
Ferrer solo conectó 2 tiros ganadores y no hubo más partido. La dinámica
cambió y el escocés se convirtió en el justo vencedor del encuentro cuando
se llevó el parcial y el partido con un 6/1 en el bolsillo.
Con esta victoria, Andy Murray accede por tercera vez en su carrera a las
semifinales de Roland Garros y buscará pegar el bombazo del torneo ante el
número uno del mundo, Novak Djokovic, quien también está imbatible
sobre tierra batida en 2015. Uno seguirá invicto y alcanzará la final en París y
el otro conocerá la amargura de la derrota. Al menos hoy por hoy son los dos
mejores sobre tierra batida. De un lado un “león serbio” con fuego sagrado,
del otro un “escoces” que anda volando alto.
Y una postal que pinta este presente, se refleja en el hecho de que no se
hablará español en las semis masculinas de Roland Garros por primera vez
desde 1999. Las derrotas de Rafa Nadal y David Ferrer en los cuartos de final
del Abierto de Francia tienen este año una significación añadida. Supone
que ninguno de los cuatro tenistas en alcanzar las semifinales hablará
español. Quince años seguidos en los que españoles, argentinos y chilenos
habían puesto el acento de nuestra lengua en el Grand Slam de la arcilla. . En
total, 9 semifinales de Nadal, 4 de Ferrero, 2 de  Corretja, Costa, Ferrer, Coria
y Nalbandian, y una Squillari, Gaudio, Puerta, Del Potro y González. El año
1999 había sido el último sin latinos  con las semis Medvedev-Meligeni y
Agassi-Hrbaty. Y en el 2004 Gastón Gaudio grito campeón en una final
increíble ante su compatriota Guillermo Coria, un antes y un después en la
carrera del “Mago”.  Recuerdos de un tradicional torneo con marcada
presencia sudamericana, los años pasan, todo cambia…si no que lo diga
Djokovic que impuso su fuego sagrado desde los Balcanes. Del Este europeo
llegan noticias.