Las checas levantas su cuarta corona en cinco años y noveno título en total.
Las checas levantas su cuarta corona en cinco años y noveno título en total.

PRAGA/ R.CHECA./ En casa con su gente después de mucho sufrir y con la victoria al final recién en los dobles las checas volvieron a levantar su noveno título. Las vencidas, las rusas que vendieron cara la derrota.

En un electrizante duelo que se definió recién en los dobles,  la República Checa se quedó con la edición 2015 de la Fed Cup por BNP Paribas disputada en Praga ante Rusia por 3-2, algo que no ocurría desde el 2011, cuando las checas vencieron de visitante en la final justamente a las rusas en Moscú.

De esta manera, Petra Kvitova, Lucie Safarova, Karolina Pliskova y Barbora Strycova, capitaneadas por Petr Pala, dieron a las checas la  9ª corona de Fed Cup de su historia y consolida su dominio en una competencia que las vio campeonas en cuatro de las últimas 5 ediciones.

La serie se definió en el dobles, cuando Pliskova y Strycova derrotaron por 4/6 6/3 6/2 a Anastasia Pavlyuchenkova y Elena Vesnina. En el primer duelo de la jornada, Rusia había tomado la delantera con un triunfo por 3/6 6/4 6/2 de Sharapova sobre Kvitova, en un duelo de dos top 10. Pero inmediatamente Pliskova igualó la final en 2 cuando venció a Pavlyuchenkova por 6/3 6/4.


Más allá de la derrota la protagonista de esta final de Copa Federación 2015 tiene nombre y apellidoMaría Sharapova. La líder del equipo ruso logró darle la vuelta al marcador en Praga tras superar  a Petra Kvitova con parciales de 3/6 6/4 y 6/2 de atrás  en el tercer punto de la eliminatoria. Nadie se acuerda ya de las lesiones sufridas viendo esta versión tan competitiva de “Masha”, quien en su primera final en la competición ha ganado sus dos victorias en individuales, es decir, todo lo que se le pedía. Luego con 1-2 en el luminoso, Karolina Pliskova  salió a buscar el empate  y forzar el quinto punto, mientras Anastasia Pavlyuchenkova  quería el fin de fiesta a domicilio por parte del conjunto de su tocaya Anastasia Myskina.

Un duelo a palo y palo plano se vio hoy en el O2 Arena de Praga cuando la checa Petra Kvitova y la rusa María Sharapova abrieron la jornada de domingo de la final 2015 de la Fed Cup por BNP Paribas.

Con un quiebre temprano basado en grandes devoluciones, Kvitova supo mantener su servicio a lo largo de todo el set cediendo apenas un punto por game, para ponerse 5-3 arriba y saque de Sharapova.

La rusa venía mejorando en su servicio, y ya no se tenía que levantar break points en contra, pero en ese game clave cedió su saque en cero, doble falta incluida, para que Kvitova marcara el 6/3 inicial.

Pero el segundo set sería otra historia. La checa empezó a tener inconvenientes en sus games de servicio: salvo dos puntos en el game inicial y finalmente Sharapova pudo quebrarle cuando estaban 2-2. Pero la recuperación de Kvitova fue rápida, quebró en el game siguiente en cero, y puso el 3-3.

En un game de más de 11 minutos de duración, y en el que estuvo sirviendo 15-40, la local se adelantó 4-3 en una batalla mental que la dejaba mejor parada. Pero la rusa sacó adelante un gran final de set: salvó un break point que la pudo haber dejado 3-5, quebró a la checa en el siguiente pese a que Kvitova servía 40-15 y se llevó su saque en cero para un 6/4 para el lado ruso.

El comienzo del tercer set vio a las dos en una situación de dominio absoluto con sus saques, hasta el 2-2. Pero en ese momento algunos nervios le jugaron una mala pasada a la checa, a veces presionada por Sharapova, quien pudo quebrar a Kvitova y adelantarse 3-2.

De ahí en más, fue la dueña del partido, no tanto por su juego, sino por los errores que empezaron a ser más frecuentes del lado de la local. Fueron 4 games consecutivos para la rusa para un 6/2 que puso  a la visita adelante 2-1 en la final de la Fed Cup por BNP Paribas y acercaba  a Rusia a su quinta conquista en esta competencia.

Y el empate   llegó de la mano de  Karolina Pliskova que le  devolvió la ilusión de una nueva Fed Cup por BNP Paribas en casa a República Checa al derrotar a Anastasia Pavlyuchenkova por 6/3 6/4 y nivelar la serie 2-2 en Praga.

La final de la Fed Cup 2015 se definió entonces como decíamos  en los  dobles, algo que no ocurría desde 2011, cuando justamente las checas vencieron, de visitante, a las rusas en Moscú.

Por el lado de las capitaneadas por Anastasia Myskina, Pavlyuchenkova ingresó por Ekaterina Makarova para jugar en pareja con Elena Vesnina. Por el lado de las comandadas por Petr Pala, Pliskova reemplazó  a Lucie Safarova para estar al lado de Barbora Strycova.


Pliskova y Pavlyuchenkova llegaban a este encuentro con derrotas en el día inaugural, pero con buenas sensaciones en Fed Cup de series anteriores este año.

Pliskova había debutado impecablemente ante una débil Canadá en febrero, mientras que Pavlyuchenkova había sido fundamental en la clasificación de Rusia a la final en abril cuando Sharapova no integró el equipo que recibió a la poderosa Alemania en semis.

Y desde el comienzo del partido las dos se mostraron sólidas en sus servicios, aunque el control de los puntos fue cambiante. Pero al llegar a los 40 minutos, con el 4-3 a su favor, la checa no falló ante el servicio de Pavlyuchenkova y se adelantó 5-3.

La rusa saltó decidida a recuperar ese quiebre en contra, y llegó a ponerse break point a favor, pero el saque potente (sobre todo en los puntos impares) rindió sus frutos para la local quien concretó la primera chance que tuvo para llevarse el set por 6/3.

El segundo encontró a las dos jugadoras algo relajadas, tanto que ambas sufrieron quiebres iniciales más producto de errores ajenos que de logros propios.

Pero rápidamente volvieron al partido, en lo que fue el mejor pasaje del encuentro: tiros a las líneas, algunos aces y muy buenas devoluciones.

Pavlyuchenkova se afianzó mejor 4-3 arriba, y dispuso de dos quiebres a favor para 5-3, pero la puntería de los servicios abiertos de Pliskova siguieron haciendo daño y fueron un salvavidas para ella. Ahí fue cuando la historia cambió: la rusa sintió la no concreción de esas oportunidades, falló en un revés paralelo clave que la dejó al borde de perder el game. La checa no perdonó: una devolución fulminante la dejó parada y se fue al descanso 5-4.

El game final fue a pura emoción, con una posibilidad de quiebre para la rusa para nivelar todo en 5, pero nada que el saque implacable de Pliskova no pudiera salvar, el mismo servicio que al punto siguiente le daría la victoria y el 2-2 a las locales.

Así este domingo las locales volvieron a sonreír levantaron su 4ª copa en los últimos 5 años con victoria italiana en el medio. Pese a que Misha fue la jugadora de la serie, los dobles terminaron inclinando la balanza. De Europa Central la hegemonía ya viene siendo constante por eso las promesas son del Este.

FotoGetty Images
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