Wozniacki aplasto a Sevastova
Wozniacki aplasto a Sevastova

NUEVA  YORK / Su marcha hacia los 2 objetivos no tiene pausa. El título de Grand Slam y la cima del ranking están cada vez más cerca. Es que este martes dio otro paso inmenso al mismo tiempo que presiona a la actual nº1 Serena. La alemana Angelique Kerber  como decíamos en notas anteriores es una máquina  aceitada como otrora desfilara por una Europa devastada por ejércitos alemanes, (claro eso haciendo parte de la historia oscura.) Porque esta teutona posee en su tenis y carisma sus atributos para llegar a lo más alto.

Kerber nº2 del mundo y también 2ª favorita superó en forma sencilla a la italiana Roberta Vinci  7ª sembrada finalista el año pasado ante su compatriota Flavia Pennetta. Con parciales de 7/5 y 6/0 puso su marca en las semifinales.

Ahora Kerber aguarda a  Caroline Wozniacki  que aplasto a  la letona Anastasija Sevastova. Recordemos que Angelique es la campeona del Australian Open esta temporada, y además finalista en Wimbledon, donde perdió precisamente ante Serena.

“Por supuesto que cuando era niña soñaba con ganar grandes torneos y convertirme en la número uno del mundo. Ahora puede suceder”, dijo.

Y cerrando la velada en la noche de Nueva York, la danesa Caroline Wozniacki en un resurgimiento tenístico que la viene acompañando en estas 2 semanas neoyorquinas. Este martes a la tardecita noche la rubia aplasto a Sevastova por 6/0 y 6/2.  Sin dudas 2 factores a tener en cuanta, la 1ª el gran momento de la danesa, además con experiencia de años en el Circuito, llegando a ser la nº1, del otro lado la letona Anastasija Sevastova que jugo un gran torneo, pero que hoy pago el precio de la inexperiencia y la falta de fogueo, se vio en un lugar que quizás había soñado alguna vez, pero que hoy le pasó factura. Desde la base la danesa empezó a mandar. Y todo fue suyo.

Se va la tardecita en la Gran Manzana y Wozniacki  se va repleta de alegría, sigue en carrera buscando volver a estar donde no hace mucho estuvo, y Kerber más cerca de sus objetivos. Las rubias felices.

Compartir